Con más de 60 mil asistentes y casi 12 horas continuas de música, arte y convivencia, el Festival Internacional de las Cuatro Casas culminó de manera espectacular en el Parque Naucalli, reportando saldo blanco en su primera edición histórica. Familias de Naucalpan, municipios vecinos y del interior de la República disfrutaron de un ambiente familiar y festivo en dos escenarios, en el marco del Día de Muertos.
Bandas icónicas como Los Caligaris cerraron con éxitos como Añejo W, Quereme Así y Todos Locos, junto a un homenaje a Juan Gabriel con Pero qué Necesidad. Liran’Roll irrumpió con rock urbano en temas como María y Un Cuarto para los Dos. Lost Acapulco puso a bailar con surf y rock garage; Gondwana elevó el reggae chileno, y Los Estrambóticos entusiasmaron con ska frenético, cerrando con La Herida.

El evento ofreció atractivos complementarios:
- Espectáculo de lucha libre estelar con leyendas como Solar, Solar Jr., Huracán Ramírez Jr. vs. Negro Navarro, Argenis y Alebrije.
- Exposición de arte, bailes regionales y la Rueda de la Fortuna más grande de México, proporcionando vistas aéreas del festival.
- Recolección de víveres para damnificados por lluvias en estados como Veracruz.

Incluso desde el perímetro del parque, cientos de familias se unieron a la fiesta, fortaleciendo la identidad y el arraigo comunitario. El alcalde Isaac Montoya destacó: “Este festival nace desde una convicción profunda: que la cultura es una forma de vida colectiva (…) Aquí en Naucalpan, recuperamos los espacios públicos para el disfrute, el encuentro y la convivencia compartida. Porque cuando las calles y las plazas vuelven a llenarse de vida, la comunidad también se fortalece”.

Gracias a la coordinación de Guardia Municipal, Policía Estatal, Guardia Nacional, Protección Civil y Cruz Roja Mexicana, se garantizó la seguridad en este magno evento gratuito, sin precedentes en el municipio. El Gobierno de Naucalpan refrenda su compromiso con el fomento al arte y la cultura para generar comunidad, impulsando más encuentros familiares en espacios públicos revitalizados.
Este festival se perfila como una nueva tradición en el Valle de México, uniendo multitudes en un día inolvidable de emociones y cohesión social.








