En un operativo coordinado exitoso, la Guardia Municipal de Naucalpan, junto con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y la Policía de Investigación, cumplimentaron una orden de cateo en un domicilio en la colonia San Lorenzo Totolinga, donde se presumía la presencia del probable agresor del perrito “Lobito”.
Durante la diligencia, se detuvo a integrantes de una familia por su probable responsabilidad en el delito de maltrato animal. En el techo del inmueble se localizó y aseguró un perro tipo pit bull, el cual, de acuerdo con las investigaciones, habría sido utilizado para agredir a otros canes, incluido “Lobito”.
El animal asegurado quedó bajo resguardo de las autoridades competentes para su valoración veterinaria y seguimiento correspondiente.
Las personas detenidas fueron puestas a disposición del Ministerio Público, quien determinará su situación jurídica conforme a derecho.
Adicionalmente, al trasladar a los involucrados, se cumplimentó una orden de aprehensión contra el presunto agresor directo de “Lobito”, identificado en reportes como Anthony Fran “N”. Este sujeto fue ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Barrientos, donde un juez en materia penal resolverá su proceso por el delito de maltrato animal.
El caso de “Lobito” generó una profunda indignación social en Naucalpan y más allá a finales de enero de 2026, tras la difusión de un video en redes sociales donde se observa cómo el perrito de avanzada edad fue arrojado brutalmente desde una altura aproximada de 10 metros por unas escaleras en la Segunda Cerrada de Santa Úrsula, San Lorenzo Totolinga.
Inmediatamente, el Gobierno de Naucalpan, a través de la Dirección de Bienestar Animal, rescató y brindó atención médica al animal, quien se recupera satisfactoriamente. El alcalde Isaac Montoya Márquez condenó enérgicamente el acto cruel e inhumano, asegurando que no quedaría impune y que habría consecuencias ejemplares para evitar que se repitan este tipo de agresiones contra seres sintientes.
Como parte de la recuperación de espacios públicos y en homenaje a “Lobito”, el Gobierno municipal intervino integralmente el sitio del hecho mediante el programa Huellas de la Transformación. El andador ahora lleva por nombre “Callejón del Lobito”, convirtiéndose en un símbolo de empatía, justicia y convivencia armónica entre la comunidad y los animales.
El Gobierno de Naucalpan refrenda su compromiso irrestricto con la protección y el bienestar animal, dejando claro que en el municipio no se tolerará ningún acto de maltrato o abuso contra seres sintientes. Se continuará trabajando por una cultura de respeto y cuidado hacia todos los animales.







