Ante la intensa lluvia registrada este domingo, catalogada como la más fuerte de la temporada en el Valle de México con un volumen de 70,000 millones de litros de agua, el Gobierno Municipal de Naucalpan, encabezado por el Alcalde Isaac Montoya Márquez, activó de manera inmediata los protocolos de seguridad, logrando mitigar afectaciones mayores en las comunidades gracias a las medidas preventivas y la coordinación con autoridades de los tres niveles de gobierno.
A diferencia de administraciones anteriores, donde lluvias de menor intensidad provocaban graves inundaciones debido al abandono de la infraestructura hidráulica, en esta ocasión se logró un balance positivo de las acciones de contingencia.
El director general del Organismo de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Naucalpan (OAPAS), Gregorio Ramos Ramírez, explicó que el municipio opera bajo un estricto protocolo metropolitano en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) y la Secretaría de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México (SEGIAGUA).

“Cuando el Río Hondo alcanza un borde libre menor a un metro, se suspende la operación del cárcamo de la calle 16 de Septiembre —que desalojaba el agua de la cabecera municipal y Periférico Norte— para priorizar la seguridad de las viviendas, aunque esto genere encharcamientos temporales en las vialidades”, detalló Ramos Ramírez.
Como resultado de esta decisión estratégica, a pesar del alto volumen de agua, se evitó que el Río Hondo se desbordara e inundara las casas aledañas. En Periférico Norte, el nivel del agua alcanzó un máximo de 40 centímetros, lo que afectó el tráfico vehicular, pero salvaguardó el patrimonio de las familias naucalpenses.
El titular de OAPAS señaló que las afectaciones en esta vialidad se debieron principalmente a dos factores: el paro técnico preventivo del cárcamo y la acumulación de basura que obstruyó rejillas y accesorios pluviales.

Actualmente, Naucalpan cuenta con 18 cárcamos de aguas negras y pluviales con una capacidad conjunta de 28,000 litros por segundo. El cárcamo de 16 de Septiembre aporta por sí solo 3,500 litros por segundo.
Ramos Ramírez destacó que los daños mayores se evitaron gracias al intenso programa de desazolve impulsado por el Alcalde Isaac Montoya, el cual se realizó durante mes y medio en Periférico Norte, escuelas, mercados, colonias y cárcamos, donde se extrajeron toneladas de desechos sólidos.
Finalmente, el Organismo hizo un llamado enérgico a la población a evitar tirar basura en la vía pública y el drenaje, ya que la participación ciudadana es fundamental para mantener libre la infraestructura pluvial durante la actual temporada de lluvias.







