Derivado de las fuertes lluvias registradas la tarde de este miércoles, el Gobierno de Naucalpan, en coordinación con el Organismo de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OAPAS), activó el Protocolo Metropolitano de Atención por Temporada de Lluvias y un operativo permanente de monitoreo y respuesta para prevenir afectaciones a la población.
El protocolo fue activado a las 18:38 horas y cuenta con la participación de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) y la Secretaría de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México (SEGIAGUA). Este mecanismo permite dar seguimiento en tiempo real al comportamiento de la infraestructura hidráulica y coordinar acciones preventivas entre las distintas autoridades.

A las 18:46 horas, debido al volumen extraordinario de agua proveniente de la parte alta de la cuenca, se registró una sobrecarga en el cárcamo de Avenida 16 de Septiembre (infraestructura de la Ciudad de México), lo que provocó un incremento temporal en el nivel del Río Hondo. La situación se encuentra bajo estricto monitoreo por parte de las autoridades.
Aunque la intensidad de la lluvia ha disminuido en Naucalpan, persisten precipitaciones importantes en varias alcaldías de la Ciudad de México. Por ello, OAPAS mantiene activo el monitoreo de presas, ríos y cauces que atraviesan el municipio, con personal operativo y equipo especializado desplegado en puntos estratégicos.

Zonas bajo vigilancia permanente:
- Río Hondo (Puente Pastores, Puente 16 de Septiembre y Puente La Cima)
- Jardines de la Florida
- La Naranja
- Puente Chaparro
- Parque Naucalli
- Lomas Verdes
- Santa Cruz Acatlán
- Los Remedios
- Hacienda de Echegaray
- Colonia Independencia
- San Mateo Nopala
El Gobierno Municipal y OAPAS reiteran su compromiso de mantener un monitoreo permanente y respuesta inmediata ante cualquier eventualidad.

Llamado a la ciudadanía:
Se exhorta a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales, seguir las recomendaciones de Protección Civil y evitar arrojar basura en calles, alcantarillas, ríos y cuerpos de agua, ya que los residuos obstruyen la infraestructura pluvial y aumentan el riesgo de encharcamientos e inundaciones.
Cualquier emergencia puede ser reportada a las autoridades municipales correspondientes.






