En su conferencia semanal “El Poder del Pueblo”, el presidente municipal de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano Palacios, detalló las acciones emprendidas para cumplir con la sentencia 653/2014-I, que obliga al Ayuntamiento a acatar la NOM-083-SEMARNAT-2003 sobre la selección, diseño, construcción, operación, monitoreo, clausura y obras complementarias del sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial en el Relleno Sanitario Huilango.

“Estamos avanzando en el cumplimiento de esta sentencia. Ya iniciamos la delimitación y trabajamos en un informe previo para ejecutar medidas específicas que den cumplimiento satisfactorio”, señaló Serrano. La Dirección de Sustentabilidad y Medio Ambiente, en coordinación con la Dirección Jurídica, elabora un Informe Previo de Impacto Ambiental para obtener la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado de México y proceder con la clausura, abandono del sitio y mitigación de impactos ambientales.

Entre el 21 de enero y el 19 de junio de 2025, se realizaron 15 acciones, incluyendo planos topográficos, recorridos de inspección, la colocación de 1,000 postes para delimitar el relleno, solicitudes al Registro Agrario Nacional para obtener planos certificados, recorridos con la Dirección General de Protección y Restauración del Medio Ambiente del Estado de México, y reuniones con la PROPAEM para informar avances y desafíos. En estas labores participan OPERAGUA y las Direcciones de Desarrollo Urbano e Infraestructura, Servicios Públicos, Administración y Tesorería.

El Relleno Sanitario Huilango, que operó de 1980 a 2009 en 14 hectáreas, comenzó a presentar problemas desde el contrato de arrendamiento con opción a compra firmado en 1997 por el entonces presidente municipal Julián Angulo Góngora. Imágenes satelitales de 2008 evidencian residuos expuestos y la presencia de camiones recolectores, representando un riesgo para la población.

El Gobierno Municipal reportó que el sitio presenta un proceso de Sucesión Ecológica Secundaria, con presencia de fauna y estabilización natural, lo que indica un alto potencial de recuperación. Sin embargo, el crecimiento de asentamientos humanos en la periferia genera presión socioambiental. La administración reafirma su compromiso para sanear el relleno y cumplir con la normativa, protegiendo el entorno y la salud de la ciudadanía.







